14 jul. 2020

No dejes que la avaricia domine tu vida y eche a perder todo

Un hombre tenía 40 años trabajando como empleado para un gran empresario después de tanto tiempo y estando a tan solo cuatro meses de su jubilación el cansado hombre, recibió una última petición por parte de su jefe, el empresario le pidió a su empleado que le hiciera una gran mansión, así que le dio los planos y un millón de Dolar.

El viejo hombre recibió los planos y el dinero y aunque no le dijo nada a su jefe, estaba sumamente enojado como era posible que después de haberle servido tantos años ahora se atreviera a pedirle semejante mansión a tan solo cuatro meses de jubilarse.

Por supuesto con lo enorme de la casa y los Especiales gustos de su jefe, ese era un trabajo que le iba a tomar más del doble del tiempo el hombre pensaba que no era justo su edad y lealtad hacia el empresario durante tantos años merecía que lo dejara ir a tiempo, así que luego de pensarlo mucho decidió tomar la obra, pero hacer las cosas diferentes esta vez iba a calcular todo fríamente para acabar la casa mucho antes del tiempo necesario y ahorrándose mucho dinero en materiales de forma podría quedarse con lo que sobrará y su jefe, no se daría cuenta con su plan acabaría la casa en los 4 meses tiempo justo para su jubilación y encima con bolsillos llenos.

Así que sin decir una palabra comenzó a construir la casa según los planos de su jefe, pero usando más arena que cemento los ladrillos eran de mas Baja calidad al igual que el material eléctrico que seguramente no aguantaría muchos meses sin quemarse las maderas no habían pasado los sistemas de calidad pertinentes y la loseta seguramente se rompería con unos meses de uso. El hombre trabajo duro día y noche para acabar cuanto antes sin que nadie se diera cuenta de lo que estaba haciendo y así lo hizo. Cuatro meses la enorme y lujosa mansión que su jefe le había pedido estaba lista.

El sabía que la mansión no era segura y que vivir ahí era un verdadero peligro en poco tiempo no tardarían en aparecer las primeras grietas e incluso el riesgo de derrumbe por el peso era mucho sin embargo, eso no le importaba, pues cuando eso pasará estaría lejos y no tendría ni siquiera un trabajo que perder ya que estaría jubilado claro es lo único que se esmeró fue en la fachada y los acabados de la casa de esta forma cuando su jefe la viera no tendría duda de que la casa era muy bonita y que por lo tanto la inversión era costosa, así que no podría pedir ni un centavo de vuelta.


Finalmente llegó el día de la jubilación y el día de la entrega de la obra, el trabajador quedó deberse con su jefe en la enorme mansión para enseñarle el trabajo y después ir a la empresa a firmar la Jubilación al llegar a la hora acordada ambos hombres se reunieron en el lugar y se quedaron serios, admirando la obra entonces el jefe sonrió ligeramente se puso su mano en el hombro del trabajador y le dijo:

~ "José hoy es nuestro último día juntos siempre ha sido un gran trabajador y en agradecimiento a todos estos años toma las llaves de esta casa es mi regalo para ti. Gracias por tu lealtad y buen trabajo".

El trabajador se quedó impactado ante lo que estaba escuchando y sin decir una palabra se arrodillo en el piso y comenzó a llorar desconsoladamente, pues sin darse cuenta pero con todo la mala intención del mundo había construido de la peor forma el mejor regalo de su vida, su hogar.

Moraleja
No dejes que la avaricia domine tu vida y eche a perder todo por lo que has trabajado, has todo con amor y recibirás amor, recuerda si haces daño la vida, te lo devolverá con la misma moneda.

Fuente: Internet

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