Los dos mejores jugadores no podían estar en el mismo equipo , cada uno para un lado y eligen los equipos.
Ser elegido al último era una gran humillación.
Un equipo jugaba sin camisa o el primero que anotara le pedía al otro que se la quitara.
El peor de cada equipo iba en el arco, a menos que alguien por voluntad propia eligiera ser el arquero.
Si nadie aceptaba ser portero, se adoptaba una rotación, "al gol cambio de portero" ( algunos se dejaban anotar para salir del arco)
El dueño de la pelota jugaba en el mismo equipo que el mejor jugador.
No había árbitro.
Las faltas eran marcadas con el grito, "faul" y tenías que gritar como si se hubiera quebrado una pierna para que te la marcaran 
Las lesiones como separar el dedo gordo del pie, rallar la rodilla, sangrar la nariz y otras eran normales.
Quien la tiraba lejos tenía que ir a buscarla.
El partido terminaba cuando todos estaban cansados, cuando llegaba la noche o cuando la madre del dueño de la pelota le decía que se vayan a casa.
Ivncluso si iban 15 x 0, el partido terminaba con "último gol, gana" o también "gol de oro".
Quien recuerda su infancia

Puede que te interesen:

No hay comentarios.:

Publicar un comentario